Hacia un modelo sanitario proactivo: el valor estratégico de la Medicina Preventiva para la seguridad del paciente y la sostenibilidad económica del seguro privado
La Medicina Preventiva y Salud Pública (MPySP) constituye una especialidad médica esencial para el funcionamiento eficiente y seguro de los sistemas sanitarios. Su ámbito de actuación se extiende desde la prevención individual y colectiva hasta la gestión de riesgos asociados a la atención sanitaria, la vigilancia epidemiológica y el control ambiental en instituciones sanitarias. Sin embargo, a pesar de su relevancia estructural, esta especialidad permanece ausente de los cuadros médicos de la mayoría de las aseguradoras privadas en España.
El presente escrito tiene por objeto analizar las causas de dicha exclusión, sus implicaciones en términos de salud poblacional y sostenibilidad del sistema, y proponer medidas para integrar la MPySP en la práctica aseguradora como componente indispensable de una asistencia moderna, eficiente y segura.
La falta de presencia de especialistas en Medicina Preventiva dentro del sector asegurador obedece a razones históricas, organizativas y de percepción profesional:
Aun cuando estos factores son estructurales, su persistencia resulta anacrónica frente al contexto sanitario actual, marcado por la multimorbilidad, la transición epidemiológica y la necesidad de optimizar los recursos asistenciales.
La integración efectiva de la MPySP en los cuadros médicos se justifica desde una triple perspectiva: sanitaria, económica y estratégica.
1. Impacto sanitario y en seguridad del paciente. La presencia del especialista en Medicina Preventiva en el entorno asegurador permitiría desplegar programas de inmunización y cribado de adultos, asesoramiento previo a tratamientos inmunosupresores, evaluación del riesgo infeccioso en grupos vulnerables y seguimiento de políticas de control ambiental y hospitalario. Estas intervenciones reducen la morbimortalidad y evitan efectos adversos relacionados con la asistencia, constituyendo indicadores de calidad asistencial reconocidos por agencias nacionales y europeas.
2. Rentabilidad y eficiencia. La literatura internacional demuestra que las intervenciones preventivas generan retornos económicos sustanciales. Invertir en vacunación, vigilancia epidemiológica y gestión del riesgo hospitalario reduce ingresos evitables y tratamientos costosos. Desde una perspectiva actuarial, integrar la prevención como módulo de póliza permitiría optimizar la asignación de recursos y disminuir el gasto sanitario global.
3. Cohesión con las estrategias nacionales y comunitarias. España dispone de planes nacionales en resistencia antimicrobiana, seguridad del paciente e inmunización del adulto, todos ellos dependientes de la estructura pública. Su extensión al sector privado mediante la participación de especialistas de Preventiva garantizaría coherencia y continuidad en la aplicación de políticas de salud poblacional.
Para revertir la actual exclusión, se plantean las siguientes líneas de actuación:
La Medicina Preventiva y Salud Pública representa una herramienta estratégica para la sostenibilidad del sistema sanitario y la calidad asistencial. Su ausencia dentro del sector asegurador no responde a criterios técnicos, sino a una inercia organizativa que privilegia lo reactivo frente a lo proactivo. Incorporar la especialidad supondría un avance hacia la integración real de la salud pública y la atención privada, contribuyendo a la eficiencia del gasto sanitario, la seguridad del paciente y la equidad de acceso a la prevención.
En definitiva, incluir especialistas en Medicina Preventiva en los cuadros médicos de las aseguradoras no es una reivindicación gremial, sino una reforma necesaria para adecuar el sistema sanitario a los desafíos actuales y futuros de la salud poblacional.
*Autores: Dr. Abelardo Fernández, responsable de la Unidad de Vacunas del Servicio de Medicina Preventiva, y Dra. Cristina Díaz-Agero Pérez, jefe de sección del Servicio de Medicina Preventiva, ambos del Hospital Universitario Ramón y Cajal